El uso de la sangre menstrual como fertilizante no es nada nuevo, la sangre aporta una gran cantidad de Nitrógeno (N) y otros nutrientes a la tierra,  es muy común encontrar  fertilizantes de harina de sangre, puede ser de pollo o res y muchas veces se le combina con pescado seco para aumentar nutrientes. También, las tradiciones ancestrales  consideran la menstruación como símbolo de fertilidad y orgullo, en rituales de antiguas culturas indígenas las mujeres derramaban su sangre menstrual sobre la tierra para nutrirla como ofrenda.

La sangre contiene lípidos, proteínas, hormonas, células de endometrio y tiene alto contenido de células madre, nutrientes y minerales. Algunos estudios han demostrado que la cantidad de células madre en la menstruación es mayor que las que se extraen de la médula ósea, básicamente es un shot de vida.

Al regar con sangre menstrual nos estamos asegurando que no les haga falta nitrógeno a nuestros cultivos, pues entre todos los nutrientes que contiene la menstruación el nitrógeno es el que se encuentra en mayor cantidad y ayuda a la formación de hojas sanas, más grandes y verdes, manteniendo nuestras hortalizas radiantes y frondosas.

El sodio es otro elemento que podemos encontrar en gran cantidad en la sangre menstrual y a pesar de que puede evitar que la planta absorba el calcio del suelo, esto no será problema siempre y cuando se diluya correctamente.

Si queremos asegurar que el contenido de hormonas y nutrientes de la menstruación se aprovechen al máximo, deberemos aplicarla al instante, también es posible recolectarla y tenerla en refrigeración, pero mientras más tiempo pase, más propiedades perderá. No es recomendable almacenarla por mucho tiempo. En mi caso, la almaceno máximo 3 días.

Su recolección resultará más fácil si se usa copa menstrual, pues solamente se diluye la menstruación obtenida en 1 litro de agua y listo, en caso de utilizar toalla de tela, estas se dejan remojando en 1 litro de agua por unas horas hasta que suelten la sangre y regaremos con esa agua, asegurándonos de que sea directo en el sustrato y no caiga en las hojas. Es muy importante diluir la mezcla o de lo contrario nuestro cultivo tendrá demasiada cantidad de nutrientes, especialmente de N y podría enfermar o hasta morir.

¿Cuándo No Utilizar?

NO podremos recuperar la menstruación de toallas ni tampones desechables debido a que esta sangre ya estuvo en contacto con los tóxicos que éstas contienen como parabenos y benzonenomas, los cuales también contaminarían el sustrato y nuestros cultivos. Algunos estudios han encontrado parabenos y benzofenonas en nuestra sangre menstrual, estos son componentes de muchísimos productos de uso diario como higiene personal y de belleza y si bien su nivel de toxicidad es bajo a medio, las benzofenonas son altamente tóxicas para la vida acuática, otra razón por la cual no tirar tu menstruación al drenaje, tiene muchísimos usos.

Viviendo Conscientemente

Esto es una señal de alerta para hacer conciencia sobre el impacto que tienen, tanto en los demás como en nosotros mismos, nuestras acciones y la importancia de incorporar alimentos y productos elaborados con cultivos del huerto para mayor seguridad alimenticia, pues al ser nosotros los encargados de su cuidado, estamos seguros de que han sido cultivados libres de químicos nocivos.

Al momento de regar con la dilución, hay que hacerlo preferentemente en la tarde-noche cuando se haya puesto el sol, así la tierra tendrá tiempo para absorber todos los nutrientes sin preocuparse de que el calor del sol los evapore o mineralice. Para evitar esto, es bueno agregar acolchado a nuestro sustrato, este va a proteger los nutrientes del sol y mantendrá una temperatura cálida y húmeda de nuestros contenedores. Es bueno tener en cuenta que con temperaturas cálidas hay mayor número de microorganismos trabajando en el suelo, los cuales se encargarán de degradar la materia orgánica y dejar disponible los nutrientes para las plantas.

¡Hazlo sin miedo!

La primera vez que intenté regar con mi sangre menstrual fue extraño y hasta algo incómodo, pero también fue muy emocionante porque había roto un tabú muy fuerte sobre el cómo percibimos la menstruación, lo vemos como algo asqueroso, a muchas les detiene usar la copa por el tema de mancharse las manos, otras se avergüenzan y sienten que el hablar de la menstruación es algo indebido porque puede causar rechazo.  Pero solo piénsalo un momento, si tu cuerpo tiene la capacidad de formar algo tan complejo como un bebé, puede tener la capacidad de nutrir a una planta.

Escogí una planta que estaba afuera de mi cuarto, lucía enferma, amarilla, con pocas hojas y débil; cuando regué la planta, tenía miedo de que llegaran moscas o hubiera mal olor por las altas temperaturas, así que revolví un poco el sustrato y puse hojas secas como acolchado. Fui muy cuidadosa que no cayera en tallos, hojas, ni maceta; hasta evité que drenara agua. Al ver que no hubo olores ni presencia de insectos no deseados, repetí el riego durante los días 3 de mi ciclo y me dediqué a esperar.

A los pocos días la planta recuperó su color y se enderezó, le empezaron a brotar hojas nuevas, comenzó a ponerse frondosa, las flores eran enormes y con colores vibrantes, sus hojas verdes y grandes. Al ver lo sana que lucía, me llené de orgullo de saber que mi sangre menstrual tenía la capacidad de nutrir y curar mis plantas, así que decidí intentarlo con más cultivos y hoy mi casa está más tupida de verde que nunca.

Somos reflejo de lo que comemos y la menstruación también es reflejo de nuestra salud, si estamos sanas y fuertes, nuestra sangre también lo estará y enriquecerá al suelo, el cual alimentará a los cultivos y estos cultivos sanos serán los alimentos que nos mantendrán sanas y fuertes.

Todo es un ciclo

   

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