Archivo de etiquetas Vida Sana

PorVeronica Villalobos

Ayuno Intermitente ¿Es Bueno?

El ayuno se ha practicado durante miles de años y es un elemento básico en muchas religiones y culturas diferentes en todo el mundo.
Hoy, las nuevas variedades de ayuno ponen un nuevo giro a esta práctica antigua.

Tres dietas que incluyen Ayuno

  • La dieta 16:8: consiste en ayunar durante 16 horas al día y comer dentro de las siguientes ocho horas. Este patrón se cumple comiendo solo desde el mediodía hasta las 8 de la tarde.
  • La dieta 5:2: en este ayuno las personas deben comer como lo hacen habitualmente durante 5 días a la semana y ayunar los otros dos, en los que se ingiere solo el 25% del número de calorías normales.
  • Un ayuno de 24 horas implica no consumir calorías en un día de la semana o del mes.
Sin embargo, se ha encontrado que algunos patrones de ayuno no son recomendables pues conducen a tener un hambre intenso y, por lo tanto, se considera poco práctico.
A diferencia de la mayoría de las dietas, el ayuno intermitente no excluye grupos específicos de alimentos, como grasas, azúcares o carbohidratos. Lo único que se necesita es un reloj.
El problema aquí, es que llegan a mi consultorio varias personas diciéndome que, después de pasar el horario de ayuno, se dan unos atracones enormes, toman alcohol, van a fiestas, lo cual encuentro peligroso. Es necesario comer sano, no se trata de hacer ayuno, pasar hambre y después atracarte, pues eso no va a funcionar. Para hacerlo funcional, seguro y sano, lo que comas después del ayuno, debe tener un valor nutricional alto.

Beneficios de hacer Ayuno Intermitente

Es muy fácil de seguir, es flexible, te ayuda a perder peso, mejora la función cerebral y extiende la longevidad.

Contras del Ayuno Intermitente

  • Al restringir diariamente alimentos, puede conducir a tener debilidad, a estar hambrientos, a incrementar el consumo de alimentos y aumentar de peso. También puede impactar en hombres y mujeres de manera diferente e incluso interferir en la fertilidad.
  • El ayuno intermitente puede no ser adecuado para personas con ciertas enfermedades, como gente con diabetes, antecedentes de trastornos de la alimentación como la anorexia y la bulimia, o comedores compulsivos o personas que padecen enfermedades crónicas, como desbalances hormonales o enfermedades cardíacas.
  • Tampoco deberían intentarlo las mujeres embarazadas o en período de lactancia, ni las personas que tienen úlceras estomacales.
En mi experiencia y como comentario personal, hay mejores maneras muchas más fáciles, más eficaces, y con efecto a largo plazo para bajar de peso, sin arriesgar tu salud. Yo no lo recomiendo.
¿Haz hecho algún tipo de ayuno? Cuéntame, ¿cuál y cómo te fue?
Con salud y cariño,
Vero Villalobos
PorVeronica Villalobos

Consejos para una Alimentación Intuitiva – Segunda Parte

La semana pasada les platiqué sobre mi camino a la Alimentación Intuitiva, quedando pendientes algunas experiencias por compartir.

Últimos tips para llevar una Alimentación Intuitiva

5. Días especiales

Durante este camino, en los días 7, 8 y 9, tuve mi sesión con mi grupo de empresarios, mi club de lectura y una salida a un bar el fin de semana. No fue una sorpresa para mí que me sintiera muy vulnerable y ansiosa por la comida durante estos días especiales.

6. En el pasado

Celebrar siempre ha significado negarme a mí misma de cualquier alimento “especial” y sentirme miserable o excederme en alimentos especiales y sentirme culpable. Estar en alimentación intuitiva en días especiales no fue fácil. De hecho, me fue muy mal. Me excedí y me sentí culpable por lo que comí cuando todo estaba dicho y hecho.

7. Estoy aburrida

Las tardes a menudo se convierten en un momento de refrigerio sin sentido para mí. Comprometerme a comer sólo cuando tengo hambre significaba darme cuenta de que estaba aburrida y sola algunos fines de semana.

8. Esto va a tomar tiempo, y tal vez incluso terapia.

Para los días nueve y diez, era bastante obvio que este experimento es sólo la punta del iceberg. Casi 20 años arraigados en la cultura de la dieta no pueden ser borrados por algunos días de alimentación intuitiva y eso está bien para mí.

También estoy abierta a la idea de que tal vez no pueda hacer esto sola. Fue un especialista en el tema, la que mencionó por primera vez la alimentación intuitiva para mí.

En general, estoy preparada para que esto tome mucho trabajo y sanación de mi parte, pero el liberarme de las dietas vale la pena para mí.

Te invito a que hagas este experimento y que me compartas tu experiencia.

La alimentación intuitiva proporciona una forma de vida emocional y físicamente saludable al pedir a las personas que escuchen a su cuerpo mientras toman decisiones sobre lo que comen y cuánto comen.

Con salud y cariño,
Vero Villalobos
www.verovillalobos.com

PorVeronica Villalobos

Consejos para una Alimentación Intuitiva

¡Hola! Hace tiempo les compartí lo que es Alimentación Intuitiva y los principios para llevarla a cabo. Siempre quedan dudas de cómo le hago para ser “intuitiva” en la comida y cómo puedo comer lo que yo quiero.

Hoy les quiero platicar de mi experiencia en el camino a alimentarme intuitivamente.

Aunque la alimentación intuitiva se basa en tomar decisiones personales sobre la comida, es un poco más complicado que comer lo que quieras.

La alimentación intuitiva también impulsa la aceptación de la diversidad corporal, comer a base de señales del cuerpo en lugar de señales de la cultura de la dieta y el movimiento para el disfrute, en lugar de con el propósito de bajar de peso.

Primeros tips para llevar una Alimentación Intuitiva

Hoy te comparto cuatro cosas que he aprendido de este tipo de alimentación y la próxima semana te comparto otros tips.

1. Me encantan los carbohidratos

He estado en dietas muy baja en carbohidratos a lo largo de mi vida. ¡Ya no!

A la hora de la comida del primer día de este desafío, quería un plato de papas cocidas y de verduras salteadas, un huevo frito y salsa de soya. Al siguiente día, lo quería de nuevo. Los primeros 10 días de comer intuitivamente, estaba un poco obsesionada con ciertos alimentos que toda mi vida limité su consumo y fue honestamente muy divertido seguir esos antojos sin culpa. No estoy segura de si esto es porque mi cuerpo realmente quería arroz y papas, o si esto fue un efecto secundario de tanta restricción en el pasado.

2. Comer buena comida es divertido

Una agradable sorpresa de los días tres y cuatro fueron mis antojos de algunos alimentos que normalmente asocio con la dieta. Hay un polvo específico de proteína vegana que me encanta, pero siempre he incluido en un plan de comidas para una dieta. Unos días después de vivir una vida libre de dieta, me encontré con ganas de comerme un smoothie porque sonaba bien, no porque fuera parte de mi plan de comidas.

Lo importante de la nutrición es que no significa que retires otros alimentos de repente. Puedes tomar decisiones diarias de alimentos que sean satisfactorios y te sientas bien sin ser extremadamente restrictivo con respecto a otros alimentos.

3. Mis señales de hambre son un desastre

En el segundo día, una cosa se hizo muy clara: años de restricción seguidos de exceso de indulgencia y comer en exceso ha robado por completo mis señales de hambre. Comer comida que me gusta es divertido, pero saber cuándo realmente tengo hambre y cuando estoy satisfecha era increíblemente desafiante en el transcurso de los primeros días.

Algunos días, dejaba de comer y me daba cuenta diez minutos después de que aún tenía hambre. Otros días, no me daría cuenta de que había comido demasiado hasta que era demasiado tarde y me sentía miserable. Creo que este es un proceso de aprendizaje, así que seguí tratando de ser amable conmigo misma. Estoy eligiendo creer que, con el tiempo, aprenderé a escuchar a mi cuerpo y alimentarlo bien.

4. Todavía no estaba lista para aceptar mi cuerpo

Esta podría ser la lección más difícil que estoy aprendiendo durante esta experiencia con la alimentación intuitiva. A pesar de que puedo ver el valor de aceptar mi cuerpo tal como es, todavía no lo acepto al cien. Tengo mis ratos de aceptación.

En el quinto día, experimenté una cantidad significativa de ansiedad por no pesarme y tuve que subirme a la báscula antes de continuar con el resto de mi día.

En el sexto día, pasé tiempo escribiendo en mi diario sobre lo que siento por las personas con las que estoy cerca, señalando que lo que valoro de ellos no tiene nada que ver con su tamaño. Mi esperanza es que pronto aprenda a sentir lo mismo por mí misma.

Quiero saber de ti, ¿Has intentado comer intuitivamente?

Con salud y cariño,
Vero Villalobos

www.verovillalobos.co

PorVeronica Villalobos

¿Qué es “Clean Eating”?

¿Cómo puedo comer limpio?

El término “comida limpia” o “clean eating” se ha vuelto muy popular en la comunidad de la salud. Es un patrón de dieta que se enfoca en alimentos frescos y enteros. Este estilo de vida puede ser fácil y agradable, siempre y cuando siga unas cuantas pautas generales.

Comer limpio no tiene nada que ver con que los alimentos estén limpios o sucios, simplemente implica elegir alimentos reales mínimamente procesados que proporcionen beneficios nutricionales máximos.

La idea es consumir alimentos que estén lo más cerca posible a su estado natural.
La selección de alimentos éticos y sostenibles también es una parte de la alimentación limpia.

  1. Come más frutas y verduras. Las verduras y frutas deben constituir la base de un estilo de vida de alimentación limpio. Estos alimentos enteros requieren poca preparación y proporcionan muchos beneficios para la salud.
  2. Limita alimentos procesados. Entran en conflicto con los principios de alimentación limpio debido a sus conservantes y a la falta de nutrientes.
  3. Lee etiquetas. Para mantener un estilo de vida de alimentación limpio, lee las etiquetas para asegurarte de que los productos envasados, nueces, carnes y otros alimentos no contengan ingredientes cuestionables.
  4. Deja de comer carbohidratos refinados. Los granos refinados son inflamatorios, ya que carecen de fibra y otros nutrientes valiosos. Para comer limpio, elige granos mínimamente procesados, o evítalos por completo.
  5. Evita los aceites vegetales y los untables. Las margarinas y algunos aceites vegetales son altamente procesados y están ligados a un mayor riesgo de enfermedad. Opta por aceites y grasas saludables, mínimamente procesados.
  6. Mantente alejado del azúcar añadido en cualquier forma. El azúcar es altamente procesado y está ligado a varios problemas de salud. Si estás tratando de comer limpio, usa pequeñas cantidades de edulcorantes naturales ocasionalmente o evita el azúcar por completo.
  7. Limita el consumo de alcohol. Aunque la ingesta moderada de vino puede ayudar a proteger la salud del corazón, el alcohol está relacionado con un mayor riesgo de padecer varias enfermedades. El consumo de alcohol debe restringirse cuando se practica una alimentación limpia.
  8. Sustituye las verduras en recetas. Al comer limpio, reemplaza la pasta, el arroz y otros granos refinados con verduras para aumentar el valor nutricional de tu comida.
  9. Evita los alimentos envasados para snacks. En lugar de alimentos envasados a partir de granos refinados, elige alimentos enteros densos en nutrientes como nueces, frutas y verduras.
  10. Haz del agua natural tu bebida primaria. El agua es increíblemente saludable y debe ser tu bebida principal cuando se sigue un estilo de vida de comer limpio.
  11. Elige alimentos de animales criados éticamente. La elección de la carne de animales criados humanamente en pequeñas granjas es consistente con principios de alimentación limpia.

La alimentación limpia enfatiza alimentos frescos, nutritivos y mínimamente procesados.
Esta forma de comer no sólo puede aumentar tu salud, sino también ayudar a apreciar los sabores naturales de los alimentos.

Además, apoya la agricultura sostenible y las prácticas alimentarias ecológicamente racionales.

Con salud y cariño,
Vero Villalobos
www.verovillalobos.com

PorVeronica Villalobos

¿Quieres comer sano, y aun así tener vida social?

¡Yo también!

Recuerdo súper bien cuando acababa de empezar mi camino de alimentación saludable. Evitaba salir a comer a cualquier lado porque pensaba que no sería capaz de encontrar nada en los menús del restaurante que encajaría en mi estilo de vida sana. Si por fin me decidía a salir, pedía puras ensaladas, sin aderezo, sin queso, sin nada.

¡Qué triste! ¿no?

Estos consejos que te voy a dar, yo los sigo y los recomiendo a quien me los pide siempre.

  • Limita el alcohol. Obviamente, me tomo una bebida (o dos) en ocasiones, pero me limito a beber un día a la semana para que no me tome una copa cada vez que salga. Escoge y planea tus días.
  • Evita las papas fritas y el pan. Dependiendo del tipo de restaurante al que vayas, el mesero puede proporcionar pan o papas fritas gratis cuando llegues. Si empiezo a comer eso, luego no tengo hambre para la comida real. A veces las papas fritas o el pan son muy deliciosos y “vale la pena” por lo que los como y los disfruto sin remordimientos, pero la mayoría de las veces no lo son.
  • Evita las palabras “cremoso” o “crujiente” al ordenar. Por lo general, cremoso significa lácteos o crema (hormonas y grasa), y crujiente típicamente significa frito. Ninguno es bueno para tu salud.

Qué pedir para un plato principal

Hay formas creativas de construir un plato principal súper saludable cuando salgas a comer. Trata de equilibrar tu plato para que la 1/2 sean verduras y luego 1/6 de tu plato es proteína magra, 1/6 son carbohidratos saludables y 1/6 es una opción de grasa saludable. Si estás tratando de perder peso, procura hacer 1/2 un plato de verduras, 1/4 de tu plato de proteína magra y 1/4 del plato de grasa sana. Evita las salsas extras y mantén tus comidas lo más frescas posible.

  • Proteína – Elige al grill, al vapor, hervido u horneados. Puede ser salmón, pollo, pescado u otro tipo de carne.
  • Verduras – ¡El cielo es el límite! Come ensaladas (sin aderezo), verduras (zanahorias, calabacitas, espinacas, portobellos, espárragos), lo que tú quieras y se te antoje.
  • Carbohidratos saludables – aparte de verduras, me encantan:
    o Camotes
    o Arroz integral, quinoa, amaranto, noodles de arroz integral, alforfón (buckwheat).
  • Grasas sanas – nueces, aguacate, salmón, atún, aceite de oliva, aceitunas.

¿Y qué hay de aperitivo y del postre?

Trata de no llegar al restaurante hambriento. Es mucho más tentador ir por el pan o aperitivos poco saludables cuando tienes hambre. En lugar de pedir aperitivos fritos, opta por una ensalada, ceviche, carpaccio.

Si te mueres por el postre, opta por una opción a base de fruta como nieve o compota de manzana. Pide tu postre para compartir y solo prueba 3 cucharaditas. Puedes pedir un café expreso o americano negro sin leche, si no eres intolerante al café.

Realmente el limitar comidas, contar calorías, creer que la comida es el demonio, y tener mentalidad de dieta todo el tiempo, no me ha funcionado (ni a ninguna de mis pacientes), por lo que, trata de ser consciente de tus emociones, de tu relación con la comida, de amar y respetar a tu cuerpo. Si comes algo de lo que se supone no es tan sano, disfruta sin remordimientos y a la próxima, solo se consciente de cómo te hace sentir.

Con salud y cariño

Vero Villalobos
www.verovillalobos.com

PorVeronica Villalobos

¿Quieres empezar a comer más sano?

¿Por dónde empezar?

Así es como yo empecé, sin embargo, no quiere decir que aplique para todos, sin embargo, a mí me funcionó y creo que puede ayudarte para empezar.

  1. Pregúntate: ¿por qué?

Tal vez estás buscando bajar de peso, o tal vez estás tratando de ganar peso o músculo. Tal vez tienes problemas de salud o posiblemente sólo quieres tomar control de tu salud para prevenir la enfermedad. Cualquiera que sea tu razón, piénsalo y escríbelo. Entonces decide qué es realista. Si estás tratando de lucir como Giselle Bundchen probablemente deberías dejar de leer ahora… Sin embargo, si estás buscando maneras de alimentar tu cuerpo de la manera correcta y empezar a sentirte más cómodo en tu piel, sigue leyendo.

  1. Empieza a leer las etiquetas nutrimentales

No te molestes en tratar de controlar todo lo que comes, pero cuando vayas al supermercado, lee la etiqueta nutricional. Personalmente no defiendo el conteo de calorías por lo que no es lo que yo observo. La primera cosa que mis ojos ven es la lista de ingredientes. Palabra de sabios, si no puedes pronunciarlo, no lo comas. Trata de comprar productos que utilizan alimentos reales y tan pocos ingredientes como sea posible. Y en general, cualquier cosa que tenga azúcar en la lista como primer ingrediente probablemente no es algo que quieras comer.

  1. Métete a la cocina

Tienes que cocinar todo lo que comes para estar saludable. Soy foodie, así que sería una farsa si yo sólo comiera en casa. Tiendo a comer entre semana en casa y comer fuera con más frecuencia el fin de semana, pero a veces se me puede atravesar un evento entre semana y lo cambio por un día del fin de semana. Personalmente no me encanta cocinar, pero soy una firme creyente de que incluso si no te gusta al principio llegarás a apreciarlo con el tiempo (aparte, cocinar con musiquita, aligera la situación). Ignora a las personas que declaran que la comida sana sabe mal, eso no tiene que ver si encuentras los recursos adecuados (sobre esto más adelante lo comento). Cuando vayas al super, procura solo la sección de la periferia, pues aquí es donde encontrarás las frutas, verduras, proteínas y otros ingredientes frescos. Evita las secciones intermedias, pero no todos los productos envasados son malos. Como he mencionado anteriormente, sólo tienes que ser consciente de los ingredientes.

  1. No necesitas hacerlo todo

No puedo subrayar este punto lo suficiente. Recuerdo que cuando empecé a preocuparme por lo que comía, literalmente me volví loca en las tiendas orgánicas. ¿Bayas de Goji? ¿Semillas de chía? ¿Levadura nutricional? ¡Lo necesitaba todo! Y la realidad es que no uso estos ingredientes con frecuencia. Empieza por centrarte en elevar tu ingesta de vegetales y proteínas, no limites tus carbohidratos, incluye todos los macronutrientes en tu plato. Trata de incorporar verduras en cada platillo, sin embargo, puedes empezar consumiéndolos una vez al día. No siempre tengo éxito en esto, pero cuando lo hago es una elección de la que puedo sentirme orgullosa.

  1. Haz tus elecciones

Demasiado de lo sano como de la chatarra puede ser contraproducente y nocivo para la salud. Comer perfectamente saludable puede ser algo insostenible, aburrido y hasta no saludable, como lo puede ser comer demasiado chatarra. Recomiendo la regla de PBP. Pan, bebida, postre. Escoge dos de los 3 y quédate ahí. O dos tragos… lo que sea que elijas. También recomiendo ocasionalmente ceder a tus antojos (si la opción saludable no la tienes a la mano). El sábado pasado tenía antojo de pastel de chocolate y me comí uno keto, pero a veces no lo he encontrado y sedo, lo consigo y lo disfruto, sin remordimientos y sin necesidad de compensarlo. Una comida “mala” no te hace enfermizo al igual que una comida “buena” no te hace saludable.

  1. Busca recursos

A pesar del número de “expertos” por ahí, nadie es experto en ti, más que tú. Vas a escuchar que la gente te diga que los granos te matan, que el veganismo es la única dieta saludable y que 5 comidas pequeñas al día es la única manera eficaz de perder peso. Por cada declaración verdadera sobre la salud hay un campamento predicando justo lo opuesto.

Dicho esto, hay muchos recursos por ahí afuera que te pueden ayudar para comenzar tu camino más saludable. Elige el que más te acomode.

Con salud y cariño

Vero Villalobos
www.verovillalobos.com

 

 

PorVeronica Villalobos

Principios Básicos que me Permiten “Comer lo que quiero”

Cuando le digo a la gente que “como lo que yo quiera“, no entienden lo que quiero decir.

Cuando les digo a mis clientes que pueden comer lo que quieran también se ven aterrorizados.

 Comer lo que quieres no significa comer todo lo que tengas a la vista.

“Comer lo que quieras” es un cambio de mentalidad que elimina los temores sobre los alimentos, las restricciones, la culpabilidad y el exceso de análisis.

Estos son mis consejos:

  1. Entiendo la forma en que los diferentes alimentos se sienten en mi cuerpo, así que estoy facultada para tomar las decisiones que son mejores para mí. Sé que los diferentes alimentos influyen en mi estado de ánimo, energía y digestión. Esto significa que por lo general NO elegiré los alimentos que me hacen sentir mal físicamente. No porque estoy tratando de perder peso o de restringir, pero porque preferiría no sentirme pésimo. Y si me como esos alimentos, acepto las consecuencias y sigo adelante.
  2. No establezco reglas ni restricciones ni plazos en mí misma. Nunca.
  3. Veo a la comida como comida. La comida es neutral y nunca llamo a los alimentos “buenos” o “malos” o “el demonio”.
  4. No hago juicios ni agrego culpabilidad a mis decisiones alimentarias.
  5. Comprendo la diferencia entre antojo y hambre verdadera.
  6. Sintonizo y escucho mi cuerpo y le doy lo que necesita en un día a día tanto como puedo. Al hacer esto, rara vez tengo antojos.
  7. Confío en mí misma en torno a la comida y nunca sobre analizo mis opciones.
  8. Acepto que mi cuerpo va a hacer lo que tiene que hacer (desde una perspectiva de peso) y he dejado de pelear contra él.
  9. Priorizo trabajar en la autoestima y la compasión para que mis elecciones ya no sean dictadas por el deseo de manipular o controlar mi cuerpo.

Lo más importante que hice para facilitar este cambio fue cambiando la forma en que pienso en la comida: al tener compasión y perdón por mí misma, poniendo fin a mi obsesión por querer perder peso y por aceptar mi cuerpo por lo que es en este momento.

La vida es mucho más divertida cuando no estás obsesionado con la comida o con tu cuerpo. Confía en mí.

¿Cómo te suena esto?

¿Haz hecho algo parecido? Platícame.

Con salud y cariño,

Vero Villalobos
www.verovillalobos.com

PorVeronica Villalobos

Porciones fuera de Control

Las porciones y tamaños de las comidas se han inflado dramáticamente desde los años ochentas. Incluso los libros de cocina sugieren tamaños más grandes que en el pasado.
Se nos ha vendido la idea de que es más atractivo comprar más y en mayor cantidad y esto ha tenido efectos catastróficos en las cinturas de la población.

Distorsión de las porciones

Porciones más grandes significa que comemos más de lo que necesitamos. Cuando una porción grande es colocada frente a nosotros, tendemos a comer de 30% a 50% más!! Y la mayoría de las veces, no nos damos cuenta de que estamos comiendo más.
  • Las personas que van al cine comieron un 61% más de palomitas de maíz cuando se les dio una bolsa más grande a cuando tenían una más pequeña.
  • Las personas que comen botanas llegaron a comer cerca del doble de chocolates M&M de una bolsa jumbo de lo que comían con una bolsa más pequeña.

Consejos para controlar las porciones

  1. Utiliza envases más pequeños. Divide las sobras en contenedores individuales, así te sentirás menos tentado a comer la porción completa o sentirte culpable por desperdiciar comida.
  2. Come una ensalada antes de comer tu comida. Disminuirá tu apetito y te dará sensación de saciedad más pronto.
  3. Comparte un platillo principal con un amigo. Cuando salgas a comer fuera, invita a un amigo a compartir contigo el platillo individual o pide que te envuelvan la mitad en una cajita para llevarte a casa una vez que llegue la comida a tu mesa. Si no está en tu plato, no te sentirás tentado a comerlo.
  4. Compra o elabora meriendas de porciones individuales. Fácilmente puedes guardar un gran envase de almendras en bolsitas individuales. Comerás menos si tienes que ir en busca de una bolsita adicional a que tengas una bolsa grande a mano y vayas tomando puñados de la misma.
  5. Mantén “el segundo” fuera del alcance. Deja la olla con la comida en la cocina y lleva tu plato a la mesa. Usualmente, lo pensarás dos veces antes de levantarte para ir a llenar de nuevo tu plato; pero puedes sentirte tentado a servirte más si tienes la bandeja al frente, como en comidas familiares.
  6. Toma pequeñas comidas a lo largo del día. Esto te mantendrá satisfecho y disminuirá tu necesidad de comer porciones mayores cuando tengas la oportunidad.
Como siempre, me gustaría saber sobre ti.
¿Te has dado cuenta de cuánto comes de más por porciones más grandes?
Con salud y cariño,
Vero Villalobos
PorVeronica Villalobos

Algunos Ingredientes en las Etiquetas Nutrimentales

¡Hola! Estoy de regreso con todas las ganas de compartir con ustedes temas de salud y alimentación. Hoy quiero platicar sobre algunos ingredientes en las etiquetas nutrimentales de los alimentos en el supermercado.

Cuando se trata de comprar alimentos envasados, la mayoría de nosotros confiamos en la lista de ingredientes, pero en realidad, no se puede confiar en la etiqueta.

Los fabricantes tienen muchos trucos para hacer que los alimentos envasados suenen más saludables para nosotros de lo que es y la mayoría no lo es.

Comencemos con las cosas más comunes que podrías ver en una etiqueta de nutrición alimenticia que suene bien para ti, pero en realidad no lo es.

Carragenina

La carragenina es un agente espesante extraído de algas marinas. Las algas suenan sanas, ¿verdad? Pero la carragenina no ofrece ningún valor nutritivo como el alga cruda. Peor aún, está relacionada con la inflamación intestinal. Algunos fabricantes de alimentos están empezando a eliminarla de sus productos, pero muchos todavía lo utilizan. Por lo tanto, evita los productos con este ingrediente.

Una mejor opción: Busca productos similares que utilicen pectina, una fibra soluble de frutas que se utiliza a menudo para hacer mermelada.

Fibra

Todos nos dicen que la fibra es buena para nosotros. Así que los alimentos “ricos en fibra” suenan sanos, ¿verdad? Desafortunadamente, con demasiada frecuencia no son alimentos auténticos. Los alimentos ricos en fibra, particularmente los cereales, a menudo son muy refinados y luego le vuelven a agregar fibra. Y es probable que las empresas agreguen solo un tipo de fibra — insoluble (no absorbible), que es muy barata.

Si bien la fibra sí tiene beneficios para la salud, su sabor y textura son poco atractivos, lo que incita a los fabricantes a “mejorar” el producto con un montón de grasas y azúcares. Cualquier beneficio para la salud que pueda obtener de la fibra añadida se descompensa por las grasas y azúcar añadidas. Y si no estás acostumbrado a comer cantidades significativas de fibra insoluble, los efectos gastrointestinales pueden ser desagradables.

Una mejor opción: Asegúrate de que estás seleccionando cereales y panes con granos enteros sin refinar y azúcares añadidos limitados. El contenido de fibra debe ser 3 gramos o mayor, o no valdrá la pena el problema.

Alimentos fortificados

Los alimentos fortificantes se hacen a menudo para restaurar los nutrientes que se eliminan durante el procesado. Pero lo que se pone de nuevo puede no ser lo mismo que lo que se ha sacado, sólo necesita lo equivalente. Así, por ejemplo, el procesamiento de granos elimina la fibra soluble e insoluble, y la fibra insoluble es lo que se pone de nuevo. La cantidad de fibra puede ser la misma, pero ¿qué tipo de fibra realmente es?. Es un producto alimenticio manufacturado, no comida de verdad.

Una mejor opción: compra alimentos que tienen menos procesamiento. Conservarán sus nutrientes originales y no necesitarán ninguna adición. Son lo que tu cuerpo está diseñado para digerir y absorber.

La etiqueta nutrimental en la comida empaquetada es importante para elegir lo que nos vamos a comer – pero no te dice todo. Para elegir mejor, necesitas estar alerta de lo que se esconde.

Recuerda, cuando evitas alimentos procesados completamente, cuando tu haces todo el “procesado” en tu cocina, en tu casa, no tienes que hacerla de detective en el supermercado.

Lo natural siempre será una mejor opción.

Con Salud y Cariño,

Vero Villalobos
www.verovillalobos.com

PorEl Rincón Verde

¿Qué Cultivar en Enero?

Año nuevo, huerto nuevo. Todos estamos entusiasmados por comenzar un año en compañía de nuestro huerto lleno de cultivos sanos y muchas cosechas, es por es que te dejamos un listado con algunos cultivos aptos para esta temporada, los cuales resultan fáciles y son un buen motor para arrancar este 2019 de la mejor manera.

Planta Tipo de siembra Tiempo de germinación (días) Tiempo de cosecha (meses) Asociaciones
Acelga Directa o almácigo 7-9 3 Ajo, arúgula, ejote, rábano, jitomate, pimiento, sandía, zanahoria.
Ajo Directa 10-12 3-4 Arúgula, chile, chícharo, calabaza, espinaca, lechuga, jitomate, pimiento, poro.
Apio Almácigo 15-20 5-8 Berenjena, brócoli, coliflor, espinaca, lechuga, poro, rábano.
Arúgula Directa o almácigo 10-14 3 Ajo, berenjena, jitomate.
Betabel Directa 8-12 3-4 Cebolla, coliflor, frijol, lechuga, poro, nabo.
Berenjena Directa o almácigo 7-10 6-7 Ajo, apio, arúgula, cebolla, espinaca, lechuga, poro, rábano, zanahoria.
Brócoli Almácigo 6-10 2-3 Apio, cebolla, papa, perejil.
Calabaza larga Directa o almácigo 5-10 3 Ajo, cebolla, ejote, romero.
Cebolla Directa 8-10 3-6 Betabel, berenjena, brócoli, calabaza, chícharo, ejote, jitomate, lechuga, melón, pimiento, poro, sandía, zanahoria.
Cebollín Directa o almácigo 10-15 3-4 Jitomate, zanahoria.
Chícharo Directa o almácigo 12-15 4-5 Ajo, cebolla, espinaca, jitomate, lechuga, maíz, nabo, rábano, zanahoria.
Chile Directa o almácigo 8-12 3-4 Chile, ajo, cebolla, calabaza.
Cilantro Directa o almácigo 10-12 3 Arúgula, ajo, cebolla, betabel, Kale.
Coliflor Directa o almácigo 6-10 6-7 Apio, betabel, ejote, jitomate, perejil.
Ejote Directa o almácigo 7-10 3 Acelga, ajo, apio, berenjena, coliflor, ejote, espinaca, jitomate, lechuga, papa, perejil, rábano, zanahoria.
Espinaca Directa o almácigo 10-12 2-3 Ajo, berenjena, cebolla, chícharo, jitomate, nabo, pimiento, poro, rábano, zanahoria
Jitomate Directa o almácigo 5-10 4-5 Acelga, ajo, arúgula, cebolla, cebollín, chícharo, coliflor, ejote, espinaca, lechuga, perejil, poro, rábano, zanahoria.
Kale Directa o almácigo 7-10 3-4 Ajo, cebolla, eneldo, mastuerzo, menta, romero.
Lechuga Directa o almácigo 7-8 20 Ajo, apio, berenjena, calabaza, cebolla, chile, ejote, jitomate, melón, nabo, pimiento, poro, rábano, sandía, zanahoria.
Melón Directa o almácigo 3-7 3-4 Acelga, brócoli, lechuga.
Nabo Directa o almácigo 6-8 3 Betabel, lechuga, chícharo.
Papa Directa 20-40 5-7 Brócoli, ejote, poro, rábano, zanahoria.
Perejil Directa o almácigo 7-10 1-3 Brócoli, coliflor, jitomate.
Pimiento Directa o almácigo 3-6 5-7 Acelga, ajo, cebolla, espinaca, lechuga, poro, rábano.
Poro Directa o almácigo 10-12 4-5 Ajo, apio, betabel, berenjena, cebolla, espinaca, jitomate, lechuga, papa zanahoria.
Rábano Directa 6-8 1-2 Acelga, apio, berenjena, chícharo, ejote, espinaca, jitomate, lechuga, papa, pimiento.
Romero Almácigo 15-30 3-4 Calabaza, zanahoria.
Sandía Directa o almácigo 6-8 3-4 Acelga, cebolla, lechuga.
Zanahoria directa 12-15 4 Acelga, ajo, berenjena, cebolla, cebollín, ejote, jitomate, lechuga, papa, pimiento, rábano.

El conocer las necesidades de cada cultivo que tenemos es esencial para un óptimo rendimiento, la asociación de cultivos es un pilar indispensable que debemos tener en cuenta al momento de planear nuestro huerto, pues muchas veces es la principal causa de que nuestras plantas no crezca como nosotros esperamos y nos ataquen las plagas; por lo tanto, debemos investigar al máximo cada planta que deseemos incorporar al huerto para brindarles las mejores condiciones de vida, pues mientras más a gusto se sientan estas, más grandes y bellas crecerán, dándonos cosechas abundantes.

¡Hola Somos El Rincón Verde!