Introducción

¿Te sientes cansado, deprimido, disperso, sin ánimos, con malestares o cuerpo cortado? 

Muy probablemente sea porque tus defensas están bajas y tu cuerpo te lo intente comunicar de alguna de estas maneras.

Pero… ¿Cómo subo mis defensas de manera natural?

¡Muy fácil! Comiendo balanceado.

La hortalizas son alimentos con gran aporte de nutrientes disponibles que se reparten a todo nuestro organismo, desde fibra, vitaminas (A,B,C,E y K), minerales hasta fitoquímicos. Estos últimos son fundamentales para un buen funcionamiento fisiológico y solo se encuentran en las plantas, por lo que es esencial consumir hortalizas para obtenerlos.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) recomienda consumir un mínimo de 400 gramos diarios de hortalizas y frutas e indica que al incrementar el consumo a 600 gramos al día, se puede reducir la carga total mundial de enfermedades hasta un 1.8%, reduciendo infartos (19%), cáncer en colon (2%), esófago (20%), pulmón (12%), estómago (19%) y enfermedades isquémicas del corazón (31%); sin mencionar el gran impacto benéfico a largo plazo en la reducción de enfermedades crónicas y no infecciosas.

¿Qué hortalizas me ayudan a subir las defensas?

Podríamos decir que todas, ya que cada una cuenta con diferentes concentraciones de nutrientes y al ingerirlas de manera variada, complementamos nuestra dieta, pero hay algunas que nos aportan más cantidades de antioxidantes que otras:

  • Acelga
  • Ajo
  • Berenjena
  • Betabel
  • Cebolla
  • Espinaca
  • Jitomate
  • Kale
  • Poro
  • Rábano
  • Zanahoria

Es importante recordar que para poder aprovechar al máximo todos los nutrientes que contienen las hortalizas, debemos consumirlas en crudo (con algunas excepciones como las leguminosas), ya que estos se van perdiendo al momento de entrar en contacto con altas temperaturas y mientras más tiempo las tengamos al fuego, menos nutrientes estaremos ingiriendo. Sin mencionar que mientras más frescas, mayores serán los beneficios que nos aportan, y que mejor que consumirlas recién cosechadas de nuestro huerto. Al cosechar las hortalizas de nuestro huerto estamos asegurándonos de que estas estén limpias, frescas y en su punto para comerse.

Un huerto en casa no solo es un lugar bonito en donde podemos relajarnos, de ahí podemos alimentarnos, aprender sobre los procesos de las plantas y animales que lo habitan, echar a volar nuestra imaginación con el diseño de este, reducimos nuestra huella de carbono y lo más  importante, generamos conciencia.

Y tú… ¿Qué hortalizas cosecharás hoy de tu huerto para subir tus defensas?
¡Hola Somos El Rincón Verde!