¡Hola! Hace tiempo les compartí lo que es Alimentación Intuitiva y los principios para llevarla a cabo. Siempre quedan dudas de cómo le hago para ser «intuitiva» en la comida y cómo puedo comer lo que yo quiero.

Hoy les quiero platicar de mi experiencia en el camino a alimentarme intuitivamente.

Aunque la alimentación intuitiva se basa en tomar decisiones personales sobre la comida, es un poco más complicado que comer lo que quieras.

La alimentación intuitiva también impulsa la aceptación de la diversidad corporal, comer a base de señales del cuerpo en lugar de señales de la cultura de la dieta y el movimiento para el disfrute, en lugar de con el propósito de bajar de peso.

Primeros tips para llevar una Alimentación Intuitiva

Hoy te comparto cuatro cosas que he aprendido de este tipo de alimentación y la próxima semana te comparto otros tips.

1. Me encantan los carbohidratos

He estado en dietas muy baja en carbohidratos a lo largo de mi vida. ¡Ya no!

A la hora de la comida del primer día de este desafío, quería un plato de papas cocidas y de verduras salteadas, un huevo frito y salsa de soya. Al siguiente día, lo quería de nuevo. Los primeros 10 días de comer intuitivamente, estaba un poco obsesionada con ciertos alimentos que toda mi vida limité su consumo y fue honestamente muy divertido seguir esos antojos sin culpa. No estoy segura de si esto es porque mi cuerpo realmente quería arroz y papas, o si esto fue un efecto secundario de tanta restricción en el pasado.

2. Comer buena comida es divertido

Una agradable sorpresa de los días tres y cuatro fueron mis antojos de algunos alimentos que normalmente asocio con la dieta. Hay un polvo específico de proteína vegana que me encanta, pero siempre he incluido en un plan de comidas para una dieta. Unos días después de vivir una vida libre de dieta, me encontré con ganas de comerme un smoothie porque sonaba bien, no porque fuera parte de mi plan de comidas.

Lo importante de la nutrición es que no significa que retires otros alimentos de repente. Puedes tomar decisiones diarias de alimentos que sean satisfactorios y te sientas bien sin ser extremadamente restrictivo con respecto a otros alimentos.

3. Mis señales de hambre son un desastre

En el segundo día, una cosa se hizo muy clara: años de restricción seguidos de exceso de indulgencia y comer en exceso ha robado por completo mis señales de hambre. Comer comida que me gusta es divertido, pero saber cuándo realmente tengo hambre y cuando estoy satisfecha era increíblemente desafiante en el transcurso de los primeros días.

Algunos días, dejaba de comer y me daba cuenta diez minutos después de que aún tenía hambre. Otros días, no me daría cuenta de que había comido demasiado hasta que era demasiado tarde y me sentía miserable. Creo que este es un proceso de aprendizaje, así que seguí tratando de ser amable conmigo misma. Estoy eligiendo creer que, con el tiempo, aprenderé a escuchar a mi cuerpo y alimentarlo bien.

4. Todavía no estaba lista para aceptar mi cuerpo

Esta podría ser la lección más difícil que estoy aprendiendo durante esta experiencia con la alimentación intuitiva. A pesar de que puedo ver el valor de aceptar mi cuerpo tal como es, todavía no lo acepto al cien. Tengo mis ratos de aceptación.

En el quinto día, experimenté una cantidad significativa de ansiedad por no pesarme y tuve que subirme a la báscula antes de continuar con el resto de mi día.

En el sexto día, pasé tiempo escribiendo en mi diario sobre lo que siento por las personas con las que estoy cerca, señalando que lo que valoro de ellos no tiene nada que ver con su tamaño. Mi esperanza es que pronto aprenda a sentir lo mismo por mí misma.

Quiero saber de ti, ¿Has intentado comer intuitivamente?

Con salud y cariño,
Vero Villalobos

www.verovillalobos.co

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