Como sucede entre las personas, las plantas tienen también sus propias preferencias sobre cómo relacionarse con otras plantas, dependiendo de sus características. Cuando una plántula está en edad de ser trasplantada, empieza a establecer relaciones cada vez más estrechas con las otras plantas que le rodean. Estas relaciones se hacen especialmente importantes en las plantas adultas a medida que van desarrollando sus personalidades, esencias y aromas. Por ejemplo, el frijol ejotero y las fresas crecen mejor cuando se siembran juntos que cuando crecen separados. Para obtener una lechuga con muy buen sabor, se dice que habría que sembrar una planta de espinaca por cada cuatro de lechuga.

En contraste, ninguna planta se desarrollará de manera adecuada cerca del ajenjo debido a las secreciones tóxicas de sus raíces y hojas. Sin embargo, el té de ajenjo repele las moscas y las babosas, aleja a los escarabajos y gorgojos de los granos y sirve para combatir a los áfidos o pulgones (Aphididae). Por lo tanto, no puede decirse que sea una planta nociva; de hecho, pocas plantas lo son. Cada una tiene un lugar en el oren natural de las cosas.

Frecuentemente, las hierbas actúan en la comunidad vegetal como especialistas y doctores. Prosperan sin problema en suelos enfermos que necesitan regenerarse y casi podría decirse que buscan ese tipo de suelo. Ahí donde las plantas cultivadas no logran crecer apropiadamente, las hierbas encuentran la forma de extraer del suelo y el subsuelo el fósforo, el potasio, el calcio y los micronutrientes que requieren y concentrarlos en sus tejidos. Las plantas parecen tener instintos misteriosos.

Importancia de la Asociación de Cultivos

La asociación de cultivos es utilizada por horticultores y agricultores y se refiere al uso constructivo de las relaciones entre las plantas. La asociación de cultivos podría definirse científicamente como «La siembra conjunta de plantas que tienen necesidades físicas complementarias». Una descripción más exacta, viva y espiritual sería «El cultivo conjunto de todos aquellos elementos y seres vivos que proporcionan la vida y el crecimiento; la creación de un microcosmos que incluye hortalizas, frutas, árboles, arbustos, trigo, flores, hierbas, pájaros, suelo, microorganismos, agua, nutrientes, insectos, sapos, arañas y gallinas».

La asociación de cultivos sigue siendo un ámbito experimental en el que se necesita llevar a cabo mucha más investigación. Hay factores que pueden ser cruciales, tales como la edad de las plantas interactuantes, el porcentaje de plantas de cada tipo o las distancias entre unas y otras. Por lo tanto, esta técnica debe usarse con cierto cuidado y mucha observación.

El uso de las técnicas de asociación de cultivos puede tener varios objetivos: salud, rotación de cultivos, nutrición, complementariedad física y relaciones entre malezas, insectos y animales.

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